Podría ser una revolución a la hora de aprender inglés. Me pregunto por qué nadie lo ha probado antes: reducir la velocidad de reproducción de un listening con software.

Está claro que uno de los mejores métodos, a la hora de aprender lo que sea, es seguir un orden progresivo, dividir algo muy complejo en partes más sencillas y cortas, empezar con algo muy fácil y poco a poco ir aumentando la complejidad. En niveles de inglés bajos, sobre todo, cuanto más sencillo sea un listening, mejor. Esto es así por dos razones principales:

Primero, lo fácil es más rápidamente recordado. No es lo mismo memorizar todos los países del mundo que únicamente los de Europa, y más fácil aún es aprender solamente uno que no conozcas. Cuanto más fácil y concreto, más rápido se mantendrá en tu memoria. De la misma forma, no es lo mismo escuchar una conversación en inglés a velocidad normal del tirón (tu cerebro tiene que asimilar entonación, sonidos que se pronuncian juntos, vocabulario, gramática), que intentar entender frases separadas, o incluso una palabra solo, a velocidad reducida.

Segundo, a la hora de repetir y asentar hábitos en tu cerebro, es mejor repetir pequeñas partes una y otra vez, para más tarde construir algo más complejo en base a esos pequeños trozos. Cuando haces listening, en las películas y series por ejemplo, todo ocurre de manera muy rápida. Es fácil que se te escapen cosas, que no sepas qué ha querido decir esa persona, etc. Controlando la velocidad de reproducción puedes parar el audio, rebobinar y volver a escucharlo para analizarlo. ¡Tantas veces como necesites! Imagina que escuchas un diálogo en una serie como Friends. Coge una parte de la conversación y apréndela:

Ross: What are you doing tonight?

Chandler: Why, do you have a lecture?

Ross: No.

Chandler: Free as a bird, what’s up?

Repite las partes de la conversación. Y una vez que hayas repetido las frases, vuelve a escucharlo del tirón, a velocidad reducida. Whaaaaat aaaaareeee yoouuuuuuu doiiiiinggg toniiightt? Tan lento como necesites, hasta que lo entiendas. Repite la conversación entera. Y entonces, ahora sí, puedes probar a escucharlo a velocidad normal, del tirón. Estoy seguro de que ya no será tan misterio.

Vale, todo eso está muy bien. Pero, ¿cómo controlo la velocidad de reproducción?

Hay dos herramientas que van a ayudarte. La primera, con el propio Windows Media Player que reproduce los archivos en tu PC. Click derecho en la pantalla/Mejoras/Configuración de la velocidad de reproducción. Así de sencillo. Tanto para audio como vídeo. Aquí tienes una captura de pantalla:

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La segunda, una página web increíble llamada Ororo TV, que permite ver películas y series en inglés y controlar la velocidad de reproducción. Con subtítulos en inglés. Todo listo para hacer click y disfrutar.

Por supuesto, no tienes que emplear 18 horas a paso de tortuga para ver un capítulo de 15 minutos. Pero puedes parar y reducir las partes que no entiendas, o verlo entero pero a velocidad ligeramente reducida, de modo que no sea muy pesado. También puedes no hacer nada, si tu nivel ya es bueno.

Pero si tienes problemas con el listening, te lo recomiendo al 300%. Es una buenísima manera de hacer algo complejo más sencillo, trocearlo y masticarlo un poco para que al cerebro no le cueste memorizarlo. También con la pronunciación: controlando la velocidad puedes ver, a cámara lenta, lo que hacen los nativos, cómo enlazan esas dos palabras que sonaban a chino, y más tarde repetirlo tú.

Recuerda, cuanto más simple y concreto, más fácil de asimilar. Trabajar los cimientos es la mejor inversión que puedes hacer, y más a la hora de aprender un idioma. No te desmotives o pienses que vas a aprender inglés muy lentamente: una hora analizando un capítulo o un audio vale más que cuatro horas seguidas de gramática teórica y sin contexto, o incluso hacer ejercicios una y otra vez. De la misma forma, es mejor que pases diez minutos repitiendo como un loro un diálogo corto, a que escuches una conversación de una hora del tirón. Sí, es menos cantidad de material, menos inglés en tu cabeza, pero mejor, de más calidad y afianzado en tu mente. Menos es más.

See you around!

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